Un caso particular de México es la piratería, tenemos la llamada capital de la piratería “Tepito” donde se vende de todo, pero en esta entrada me enfocare únicamente en la piratería. Desde hace bastantes años México se convirtió en un referente en la producción y distribución de películas piratas, todo esto gracias a la alta demanda que los mexicanos exigen a los vendedores. Es un hecho que vivimos en un país con muchas carencias, donde la mayoría de las personas viven al día y ven en el cine un lujo que no se pueden dar, esto acrecentó el consumo de piratería.
Entonces analicemos, en un país donde las películas piratas están al mismo precio que un dulce o un agua y el precio del boleto del cine está por encima de los $75 es hasta cierto punto entendible que las personas con bajos recursos accedan a películas de cartelera por una séptima parte de lo que pagarían por un boleto del cine, obviamente completamente ilegal y sin la misma experiencia, pero con un costo mucho menor. Ni hablar de la posibilidad de comprar material original, es decir películas originales y con permisos que cuestan hasta 200% más.
Las plataformas de streaming representan otro status poco alcanzable para las personas que no cuentan con muchos recursos, el costo implica una suscripción a dichas plataformas y el internet con el que se debe contar para poder tener acceso y nuevamente en costos la piratería presenta una ventaja. Con todos estos temas es como la piratería ha sido tema de debate por años, representando perdidas millonarias para la industria del cine.
La piratería en México parece no ser una prioridad para las autoridades, ya que se sabe dónde está el emporio de la piratería en México no se ven acciones claras contra esto, la piratería es un negocio descarado que te puedes encontrar en cada esquina o en cada metro. Las medidas de las autoridades parecen ineficaces y hasta cierto punto cómplices, una industria que se ve afectada por la ineficacia de las autoridades peca de complicidad.
Casos abundan, llenando el internet y la piratería física de los estrenos mundiales, “Endgame” el año pasado fue parte de estos casos que atropellan los derechos de autor, todo esto cuando se filtró por la plataforma “Facebook” una transmisión en vivo de la película de muy mala calidad pero que se replicó por varios grupos antes del día de estreno. Otro de los casos que podemos poner es cuando Roma, la película de Alfonso Cuarón paso por el mismo destino aun cuando fue dirigida a la plataforma digital “Netflix” a las pocas horas la película ya había sido descargada y se podía encontrar en los puestos de películas piratas.
La opinión que tengo respecto a este tema me lleva a plantear varias cosas, por un lado, la industria a la que planeo pertenecer está viéndose seriamente afectada por la piratería y siendo más personales, el caso de México me parece caótico ya que la complicidad de las autoridades impide que este comercio informal se frene. Pero por otro creo que se debe plantear la solución para que las personas de bajos recursos puedan tener acceso a las películas, modificar los costos o impulsar proyectos para que ellos tengan la oportunidad de consumir sin recurrir a la piratería.