CINE MEXICANO DE LOS SETENTA

  • Sexenio de Luis Echeverría

En estos años, el país se enfrentaba a una crisis en todos los niveles de la sociedad. Dentro de las acciones de Echeverría, le dio mucha importancia a los medios de comunicación y además, utilizó por primera vez, al cine, la radio y la televisión como medios de comunicación nacional.

El Banco Nacional Cinematográfico, recibió una inversión de mil millones de pesos para modernizar aparatos técnicos y administrativos del cine, como también, permitió la creación de tres compañías productoras en el país: Conacine, Conacite l y Conacite ll. Se reconstruyeron instituciones como la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas y de la entrega del Ariel, se Inaugura la Cineteca Nacional y se crea el Centro de Capacitación Cinematográfica.

El cine mexicano de 1970-1976, es considerado como uno de los mejores hechos en el país. Por primera vez, se retrató la realidad social en pantalla, sus problemas, sus aciertos; un entorno social hablando de hechos reales sin el amarillismo de costumbre.

Hubo logros importantes al finalizar este sexenio como la relajación de la censura, la incorporación de jóvenes cineastas a la industria y la producción de obras.

  • Sexenio de José López Portillo

El presidente, posterior al asumo de su mandato, nombra a su hermana Margarita como responsable del manejo de la industria cinematográfica, haciendo de esta un desastre.

Se crea un nuevo organismo que dictara las pautas no sólo del cine, sino de la radio y la televisión, la RTC (Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía), que tiene como finalidad devolverle al público mexicano el “cine familiar”:

Se trató de internacionalizar el cine mexicano trayendo a directores extranjeros, se dejó de apoyar a los directores que habían producido filmes de éxito un sexenio anterior, al final el presupuesto oficial del cine mexicano desapareció con la deuda externa.

Mientras tanto, surgía una nueva industria cinematográfica privada, que se caracterizaba por producir películas a muy bajo costo, en poco tiempo y con nula calidad, que prosperó y se enriqueció a lo largo de la década de los ochenta, quien dio inicio a la corriente del cine vulgar, mejor conocido como “Cine de ficheras”

En marzo de 1982 se incendia la Cineteca Nacional mientras proyectaba la película de “La tierra de la gran promesa”.

Esta vez la reflexión que tengo respecto a este tema es la diferencia entre ambos sexenios, en el primero se nota un aspecto próspero y que pudo haber impulsado la industria a niveles de talla mundial. En el segundo nos encontramos con un sexenio que se ve plagado de corrupción y de un atraso en materia de producción, el bajo financiamiento, la creación de un cine vulgar y de muy mala calidad nos expuso al mundo con una imagen que no queríamos demostrar a diferencia de su predecesor que se caracterizó por mostrar la realidad cruda que se vivía.

Este tema una vez más me sirve como acervo histórico para acercarme más y más al mundo que quiero pertenecer. Conocer las raíces de este mundo me ayudara a perfeccionar mis productos y no cometer los errores que en el pasado se cometieron. Debo aprender de la historia para borrar la ignorancia y crecer más como persona y como comunicador.

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