Los periódicos del XX

Con el siglo XX el periodismo en México, exigía una evolución al igual que las circunstancias del país, esto porque la revolución y el régimen que se combatía tenían su igual en la prensa ya que con la dictadura porfirista la prensa estaba al servicio de la nación o más bien de los deseos y la imagen del presidente. Este se convirtió en un cáncer que el nuevo periodismo debía eliminar para cumplir con el propósito de este ámbito y también para cumplir con la responsabilidad política que les debían a sus consumidores.

Fue un cambio que en definitiva no se pudo dar de la noche a la mañana, incluso analizando más a fondo el proceso que se llevó a cabo nos damos cuenta que la lucha de los periodistas a las prácticas de funcionarios del viejo régimen que atentaban contra la libertad de expresión y el desprestigio al movimiento que sustituyo el modelo porfirista llevo varios años y un desgaste durante la primera mitad del siglo. No fue tan efectivo el cuidado de la prensa que combatía la propaganda antirrevolucionaria que dejo el mandato de Díaz.

Los gobiernos de este siglo fueron distintos entre sí al referirse a la prensa y la perspectiva que tenían de estos, más por deber que por querer soltaban la “rienda” para que los periódicos tuvieran la libertad necesaria para informar, con ciertos límites, como los viajes de rectificación de Venustiano Carranza los cuales era llevar al periodista que se le acusaba de difamar algún hecho al lugar de lo sucedido, gracias a los no tan buenos tratos que se le daba a los castigados, se terminaban retractando de lo que habían dicho.

Durante este siglo nacen algunos de los periódicos más icónicos de nuestro país, que aún siguen vigentes, entre los primeros se encuentran el Excélsior y el universal a principios del siglo y que más tarde se vieron beneficiados por la tecnología que se iba desarrollando poco a poco como la técnica de Rotograbado. Conforme iba pasando el siglo iban aumentando las publicaciones de nuevos periódicos, de hecho, en 1930 se funda el primer diario deportivo.

Como ya mencioné el gobierno de la época navegaba con banda de ser aliado de la libertad de prensa y la libre expresión, siempre y cuando se respetaran sus reglas, fue el caso de PIPSA, el maestro nos comentó que esta empresa tenía el monopolio del papel en México y que esto servía para premiar o castigar las publicaciones del agrado del presidente Cárdenas. Las publicaciones que alababan o simplemente comulgaban con los ideales del presidente recibían papel para su tiraje a manos llenas, mientras que las que lo atacaban, a duras penas lograban tener lo necesario para salir a la venta, lo que impulso el mercado negro de papel y la censura.

Para mi la característica más rescatable de la época es lo revolucionario que se convirtió este medio, aunque desde sus inicios el denunciar lo que estaba pasando o hasta el mero acto de informar los hechos del país es alimentar esa necesidad y derecho de las personas de estar informadas, pero antes se veían ahogadas entre las leyes y los métodos ilícitos que tenía el sistema político para censurarlos.

En este siglo se peleó desde las páginas en contra de las injusticias y se denunciaba lo que era asunto de todos, un ejemplo claro fue la pelea de Julio Scherer, fundador del periódico Excélsior en contra del gobierno de Luis Echeverría, donde Scherer sería expulsado de Excélsior, con lo cual funda el semanario Proceso para seguir con su labor periodística. Si quieres saber un poco mas acerca de este personaje clave para la historia del periodismo en México, en este blog existe una entrada acerca de él.

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